martes, noviembre 07, 2006

CLAVE DE LA CUESTIÓN, LA (Pressure Point) (USA, 1962) DRAMA PSICOLÓGICO


Director: Hubert Cornfield.
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Intérpretes Principales: Sidney Poitier, Bobby Darin, Peter Falk. Carl Benton Reid. Mary Munday. Barry Gordon.
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Argumento: En un centro psiquiátrico de Los Estados Unidos, un psiquiatra está a punto de arrojar la toalla debido a que no puede con un chico negro de 13 años. Desesperado, acude al director del centro para comunicarle su decisión. El director es un hombre negro, ya veterano, que le dice que le comprende perfectamente pues a él, bastantes años atrás, le ocurrió un caso parecido. El caso en cuestión es que tuvo que vérselas con un chico blanco, de aspecto apacible pero con un interior profundamente violento y odioso. Pertenecía al partido pro-nazi de Los Estados Unidos y todas sus acciones rezumaban visceralidad contra todo lo que significara autoridad, amén de que no podía ni ver ni a judíos ni a negros.
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Mi opinión: Estimable película, que tuvo una pésima distribución en España en los años sesenta, tardándose en estrenar. Así, practicamente no la vio nadie. Y fue una pena pues es muy interesante y contiene excelentes elementos que la hacen diferente a la mayoría de cintas que tocan el tema psiquiátrico.
Para comenzar, la puesta de escena de Cornfield es original por cómo distribuye las escenas, haciendo paralelas las acciones del pasado con el presente. Así, por ejemplo, en un momento dado el pro-nazi le está contando su adolescencia al doctor y le dice que soñaba con que era un príncipe de la India. En ese momento, pero dentro del despacho del doctor, se ve a un niño vestido de príncipe, a lomos de un enorme elefante y rodeado de esclavos. Uno/a se queda entonces perplejo, pero maravillado por el buen gusto y lo práctico de la escena, haciéndonosla vivir como si fuera el chico.Y eso se repite en alguna ocasión, haciendo incluso que esté hablando el paciente y de repente, como está contando cosas de su niñez, se le cambie la voz de repente y hable con voz de niño. Un acierto sin duda, pues le da credibilidad y realismo.
Todo el film, que resulta muy entretenido, está basado en gran medida en el duelo interpretativo entre el gran Sidney Poitier, aquí una vez más excelente, con Bobby Darin, el famoso cantante, creo que en aquél entonces, ya venido un poquito a menos, que fue referente musical en Los Estados Unidos, en las décadas de los sesenta y setenta. Recientemente se va a estrenar un film basado en parte de su vida, titulado ªBeyod the sea", dirigida e interpretada por Kevin Spacey. Ni que decir que gana claramene Sidney Poitier, como no podía ser de otra manera. Pero Darin (en la foto) no lo hace nada mal. Tan sólo se le puede reprochar, no a él, sino a la persona que decidió que debía ser él quien hiciera este dificilísimo papel, que no era el más adecuado. Su aspecto de buen chico, con cara de pan de tres gordas, no le confiere el de chico durísimo y peligrosísimo para la sociedad. O eso me pareció a mi.
Una película dura, con momentos de crueldad incluso, como la humillación a la que someten Darin y su pandilla a una mujer en un bar, jugando por todas partes de su cuerpo al tres en raya.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Esto es velocidad.
Estaba escribiendo un comentario a la anterior película y ya has puesto otra.

Anónimo dijo...

A mi no me gusta mucho este actor. A lo mejor es que lo identifico con alguna película aburrida o con papeles como éste. Demasiado "comprensivo", demasiado "bueno".

travismagee dijo...

Hola, Sator,

Me imagino que te refieres a Sidney Poitier.
Pues es uno de mis preferidos. ¡Anda que no me lo he pasado bien viendo pelis del bueno de Sidney!. Además (y es lo que más me gusta de un intérprete) en muy diferentes película aunque, como tú bien dices, no demasiado diferentes registros. Pero esra muy bueno. Digo era no porque se haya muerto, que está vivito y coleando, sino porque ya no hace apenas películas.
En fin, que me parece que es un grandísimo actor.

Un abrazo.

Travis.