lunes, diciembre 11, 2006

MARCA DEL VAMPIRO, LA (Mark of the vampire) (USA, 1935) Terror, Intriga


Director: Tod Browning.
---
Intérpretes Principales: Lionel Barrymore, Elizabeth Allan, Bela Lugosi. Lionel Atwill. Jean Hersholt, Henry Wadsworth. Donald Meek.
---
Argumento: En una gran mansión, el dueño de la casa aparece asesinado en su despacho, con unas extrañas marcas en su cuello. Cerca de allí está un antiguo castillo, donde se dice que aún mora el Conde y su hija, que por las noches se levantan de sus tumbas y van en busca de sangre de inocentes. El inspector jefe de la policía comienza su investigación. No descarta nada y debe decidirse entre la investigación empírica o seguir las creencias de los lugareños, que están aterrorizados.
---
Mi opinión: En su tiempo, un filme de la Metro Goldwyn Mayer, que intentó desmitificar las películas de terror de vampiros de la Universal o R.K.O.
El resultado, gracias al buen hacer de Browning, un excelente director que murió cuando todavía estaba por hacer lo mejor de sí mismo, es estimable...aunque no ha envejecido bien. El asunto es que, en aquél entonces, en los años treinta, este tipo de cintas tenía mucho éxito y la sola presencia del gran Bela Lugosi hacía que los espectadores temblaran de miero.
Vista setenta años después, la cinta ha perdido, qué duda cabe, la capacidad de sorpresa y el miedo que pudiera causar, ahora no digo yo que se haya convertido en chanza, pero sí que no atemoriza lo más mínimo.
Dejando esto aparte, la película, de algo menos de una hora, está bien, pero sobre todo en sus últimos cinco minutos, donde se descubre todo el asunto y todo encaja y se comprende. Es entonces cuando el espectador se da cuenta de que el guión era ingenioso y las escasas piezas de que disponía Browning las ha movido bien. Sobre todo en sus entrañables efectos especiales, pero que todavía conservan un aroma de buen oficio creativo, como el vuelo de la hija del Conde, expandiendo sus alas en la noche.
Por lo demás, la cinta es algo tediosa y se habla mucho, demasiado diría yo. Hay muy pocas escenas con los vampiros de marras y el asunto policíaco es el principal detonante del asunto, lo que podría decepcionar al respetable fan del cine puro de terror.
En fin, que hay que valorarla teniendo en cuenta la pila de años que ha pasado desde su estreno. Vista ahora no parece muy buena que digamos, más bien escasa en muchos sentidos. Pero está bien y tiene ingenio, como se ve, repito, al final.
Destacable Donald Meek, el inolvidable Mr. Piggot de "La diligencia".
---