domingo, enero 10, 2010

TIPO SERIO, UN (A Serious Man) (USA, 2009) Comedia Negra. Media: 8,20





Directores: Hermanos Coen (Ethan y Joel Coen)
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Intérpretes Principales: Michael Stuhlbarg, Richard Kind, Fred Melamed, Sari Lennick, Aaron Wolff, Jessica McManus, Peter Breitmayer.
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Argumento: La historia transcurre en 1967 y se centra en Larry Gopnik, un profesor de física del medio-oeste americano que ve cómo su vida comienza a derrumbarse.
Larry es un hombre bueno; un marido fiel y afectuoso, un padre entregado y un profesor serio, siempre justo y correcto, a pesar de las tentaciones diarias que le acechan.
Pero un buen (mal más bien) día, todo empieza a ir mal. Su mujer le deja sin explicarle realmente por qué, y su insoportable amante (de ella) convence a Larry de que debe dejar el domicilio conyugal por el bien de los niños y mudarse a un motel.
De pronto, la carrera de Larry se ve amenazada por una serie de anónimos en los que le acusan de traiciones sin concretar nada...

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Mi opinión: Aparentemente extraño trabajo de los hermanos
Coen, que se apartan un tanto de lo que últimamente estaban haciendo, acercándose a su propio universo, a lo que conocen bien pues lo vivieron de niños.
No todo, naturalmente, ya que lo que narran son hechos estrambóticos, algo surrealistas, que escapan de la propia lógica, aunque sean posibles, probables, incluso, por qué no, creíbles.
Todo sea según el ojo y la disposición que tome el espectador ante este más que peculiar film, que se aparta, y de qué manera, de lo trillado, de lo previsible.






Yo no voy a decir que me ha gustado mucho, ya que creo honestamente que al contrario que he leído por ahí, sí que se trata de un film menor dentro de la filmografía de los hermanos Coen, pero también es, y de largo, quizás la más personal y por ello auténtica.
Está este serio trabajo, muy bien desde el punto de vista del guión, un guión muy esforzado, que toca muchos y muy importantes temas, muy serios, aunque bajo una pátina de claro humor más bien negro.
Las interpretaciones son excelentes, destacando al protagonista, un Michael Stuhlbarg que suena a nominación al Óscar. Sus expresiones de incredulidad y sus intentos en vano de protestar, de luchar contra sus patéticas adversidades, son antológicas, mostrando un amplio abanico de sentimientos humanos.
Quizás, en su debe, tengo que decir que me ha parecido algo irregular, con momentos sublimes, como el soberbio prólogo y el final, muy elocuente y determinativo, pero también otros que dejan con la miel en los labios y a veces no cumplen las expectativas.
Con todo, un trabajo notable, que no me atrevo a aconsejar ya que creo de verdad que no gustará a una amplia mayoría de espectadores, sobre todo a los que buscan un entretenimiento rápido e instantáneo.
Este film es diferente, hay que digerirlo y reflexionar para sacarle todo el jugo (que lo tiene y en cantidad).





2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me dio una buena alegria y si te he de ser sincero, me pilló bastante desprevenido ya que me esperaba algo parecido a "Quemar después de leer" o algo más cómico.
Me gustó mucho, la verdad. ¡Vivan los Coen!
Saludos Iñaqi!
Pontius

travismagee dijo...

Hola Anómino,

Pues sí, vivan los Coen. Al menos te suelen ofrecer cosas distintas.
Y en efecto, en esta ocasión, a pesar de que es una comedia negra, la verdad es que te sonríes unas cuantas veces, sobre todo en mi caso con el estudiante coreano y su padre. Los diálogos con el protagonista son la monda.
Pero el resto, es más bien serio. Incluso se pudiera decir que es casi una tragedia, no griega, sí judía.

Un cordial saludo.

Travis (Iñaki)