viernes, diciembre 11, 2015

BIENVENIDOS AL FIN DEL MUNDO (The World's End) (Reino Unido (U.K.); 2013) Comedia, Ciencia Ficción




Director: Edgard Wright
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Intérpretes PrincipalesSimon Pegg, Nick Frost, Paddy Considine, Martin Freeman, Eddie Marsan, Rosamund Pike, David Bradley, Pierce Brosnan, Michael Smiley, Reece Shearsmith, Darren Boyd, Mark Heap, (la voz de Bill Nighy).
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ArgumentoCinco amigos de la infancia se reúnen después de 20 años porque uno de ellos está empeñado en volver a probar suerte en un maratón alcohólico que nunca pudieron llegar a completar. 
Gary King, un cuarentón que todavía no ha conseguido superar la adolescencia, convence a sus cuatro reacios amigos y los arrastra a su pueblo natal en un desesperado intento por llegar al famoso pub “The World’s End”. 
Pero mientras intentan reconciliar el presente con el pasado, empiezan a darse cuenta de que la auténtica lucha debe librarse por el futuro, y no solo el suyo, sino el de toda la humanidad. Llegar al pub “The World’s End” es ahora el último de sus problemas.
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Mi opiniónMuy curioso film del reino unido, con un grupo de actores que lo dan todo por otorgar dignidad a sus algo chorras pero decididamente entrañables personajes.
Resulta sorprendente sobre todo, claro está, por el inclasificable giro que da la cinta hacia la mitad de la peli. Entonces la película se tansforma y se vuelve...otra cosa.



Hasta entonces está muy bien, con una divertidísima presentación de los personajes, diálogos inteligentes, aunque muchos de ellos concernientes al sexo y otras lindezas, que quizás sean, en sí mismos, algo obscenos, pero que no molestan al venir de unas personas, sobre todo el protagonista, anclado en sus años juveniles, llenos de sexo, drogas y alcohol. Y ahí sigue, con la ayuda...o también quizás sin ella, de sus colegas.
Muy buena banda sonora, estupenda fotografía y muy estimables efectos visuales y de sonido, hacen de esta película un buen pasatiempo...que no debe tomarse nunca en serio, porque si se toma en serio podría resultar hasta patética. Pero no es el caso, y se disfruta de veras si se la ve, como debe ser, sin prejuicios. Hay que aceptarla como es y ya está. De esa forma resulta muy amena.