sábado, febrero 27, 2016

JUPITERS ASCENDING (Destino de Júpiter, el) (USA, 2015) Ciencia Ficción






DirectoresAndy Wachowski, Lana Wachowski, (Hermanos Wachowski)
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Intérpretes PrincipalesMila Kunis, Channing Tatum, Eddie Redmayne, Sean Bean, Doona Bae, Douglas Booth, Vanessa Kirby, Jo Osmond, Christina Cole, Spencer Wilding, Gugu Mbatha-Raw.
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ArgumentoJupiter Jones nació en alta mar cuando  su madre huía de Rusia rumbo a los Estados Unidos, tras el asesinato de su padre, un astrónomo. 
Ahora vive en Chicago, y trabaja como limpiadora de casas. 
Su primo Vasiliy la convence para que se gane algún dinero extra vendiendo óvulos y para ello decide adoptar un nombre nuevo: Katherine Dunlevy. Pero su ADN atraerá la atención de los cazadores de recompensas intergalácticos. 
En el otro confín de la galaxia se ha descubierto que Júpiter forma parte de una cadena genética extraordinaria que podría alterar el equilibrio de todo el Universo, pues es la reencarnación de la matriarca de la milenaria casa de Abrasax. 
Un ex-militar genéticamente modificado, el licántropo Caine Wise, llegará a la Tierra para intentar salvarla. 
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Mi opiniónEntretenida película de ciencia ficción ideada, desarrollada y finalmente rodada por los inefables hermanos Wachowski.
Se le ha vilipendiado al film diciendo que, básicamente, para ser de ellos, es una mierda. Creo que no es justo, ya que hay elementos, fundamentalmente técnicos, que no sólo se salvan sino que son creativos, imaginativos y lucen impecablemente en pantalla. Me refiero, por ejemplo, a los suntuosos decorados y apabullantes efectos especiales que, sí, estoy de acuerdo, muy a menudo, en bastantes momentos, no dejan ver el bosque.
Y es que quizás haya demasiados y, además, se alarga la cinta más de la cuenta, pudiéndose haber eliminado al menos un cuarto de hora, si no más.



El resultado final es vistoso, demasiado imponente quizás, enmascarando, eso es cierto, a un argumento que necesitaba un mejor y más elaborado guión a cargo de los propios hermanos.
Al menos la banda sonora está muy bien, demasiado para lo que se cuenta en pantalla,  a cargo de Michael Giacchino.
En cuanto a la fotografía de John Toll es brillante.
En otro orden de cosas luce potablemente el museo guggenheim de Bilbao.
En definitiva, que podría haber sido mejor, pero no está tan mal, ni mucho menos, que lo que se ha dicho y oído (creo que maliciosamente) por ahí.