martes, julio 12, 2016

ESPADA Y LA CRUZ, LA (La spada e la croce) (Italia, 1958) Péplum, Religioso






Director: Carlo Ludovico Bragaglia
---
Intérpretes PrincipalesYvonne De Carlo, Jorge Mistral, Rossana Podestà, Massimo Serato, Andrea Aureli, Terence Hill, Nando Tamberlani, Philippe Hersent, Rossana Rory, Nadia Brivio.
---



ArgumentoEl centurión Cayo Marcellus es enviado a controlar al gobernador Poncio Pilatos, enfrentado a los rebeldes sublevados en Judea.
Allí se encontrará con que un bandido, "Barrabás" mata a soldados romanos en emboscadas y les roba cuanto tienen. Y, mientras, un nuevo rabino, llamado Jesús de Nazareth, proclama a quien le quiera oír, cada vez más gente, sobretodo humilde, que dicha gente heredará la Tierra y que el perdón y el amor al prójimo deben ser sus máximas reglas. Esto pone muy nervioso al Sanedrín del lugar y al propio Poncio Pilatos, que considera estas palabras como muy peligrosas para la estabilidad en el lugar.
---



Mi opiniónMediocre péplum de corte aventurero y religioso, que no consigue elevarse por encima de otros films de parecido pelo que se rodaron en la década, sobre todo, de los sesenta, en España, Italia o en coproducción entre estos dos países.
El argumento no es original, la realización bastante plana y las interpretaciones normalitas, aunque Yvonne de Carlo se esfuerza en algunas más o menos intensas escenas (aparte de que baila un par de veces, por cierto en escenas algo larguitas, que cansan un poquito).
Los diálogos están llenas de tópicos y hay situaciones anticlimásticas, muy mal rodadas, como cuando van a lapidar a María de Magdala.



También hay momentos algo chistosos de lo mal rodados que están, como cuando María Magdala toca la lira y se oye que está cantando... mientras ella ni abre la boca.
Lo único reseñable es la fotografía, a cargo de Raffaele Masciocchi, en el para mí desconocido sistema de "Ferraniacolor". En las escenas exteriores la verdad es que luce mucho por su intensidad cromática.
Una película que no molesta pero sabe a muy poco y causa algo de tedio.
Poquita cosa.