lunes, agosto 08, 2016

TIGRES DE MOMPRACEN, LOS (Le tigri di Mompracem) (España, Italia; 1970) Aventuras






Director: Mario Sequi
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Intérpretes Principales:  Ivan Rassimov, Andrea Bosic, José María Caffarel, Luis Dávila, Claudia Gravy, Lorenzo Terzon, José Torres, Anna Zinnemann, DICK PALMER (MIMMO PALMARA), NERIO BENARDI, MIGUEL DEL CASTILLO, CHRIS HUERTA, LORENZO TERZON, ANGEL MENENDEZ, GINO MARTURANO, ALEJANDRO DAKAR, ENZO FIERMONTE, STEFANO OPPENDISANO, JUAN DEL CASTILLO.
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Argumento: Borneo. El príncipe Sandokán lucha por la libertad junto a sus compañeros.
Traicionado por un familiar suyo, su padre y hermana, junto con varios aliados, son asesinados y él confinado a trabajos forzados.
Huirá y junto a valerosos seguidores suyos comenzará una revolución contra el tiránico ejército inglés.
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Mi opiniónVista de nuevo en julio de 2016 (la primera la vi cuando tenía unos doce años...), gracias a las TV2, que está emitiendo desde hace tiempo simpáticas pelis de esas que veíamos cuando éramos niños o jovencitos, he de decir que no me ha desagradado.
El paso del tiempo no le ha hecho mucho daño, y conserva su encanto de serie C realizada con oficio, esmero, cariño y sentido del espectáculo, amén de un empaque técnico nada desdeñable, con preciosa fotografía de Emilio Foriscot y buen montaje y adecuada banda sonora. Además, los intérpretes, sobre todo los malos, lo hacen francamente bien y aspectos como el vestuario están cuidados. Además de todo ello, Claudia Gravy, jovencita, está sencillamente preciosa.
En cuanto al guión, a la historia propiamente dicha, pues lo de siempre, una más con el mítico héroe Sandokán, salido de la pluma del inmortal Emilio Salgari.




Como suelo decir con bastante frecuencia en este tipo de productos, se ve sin dificultad y se olvida de la misma. pero es cierto que resulta digna y honesta, al dar al espectador ni más ni menos que lo esperado: tiros, peleas, explosiones, traiciones, maldad y algo de romanticismo, aunque en toda la peli la chica y el chico ni se besan. Y es que es tiempo de guerra, ya vendrá la paz y comerán perdices más tarde. Ahora, a lo que toca.
Bellos paisajes, simpáticos secundarios, como el bueno de José María Caffarell, aquí haciendo muy bien de malo malísimo... y poco más que contar.
Se puede ver, no me ha decepcionado.