lunes, agosto 01, 2016

ÚLTIMO PISTOLERO, EL (Ultimo Killer, L') (Django, the last killer) (Italia, 1967) Spaguetti Western






Director: Joseph Warren (Giuseppe Vari)
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Intérpretes PrincipalesGeorge Eastman, Dragomir 'Gidra' Bojanic, Dana Ghia, Daniele Vargas, Mirko Ellis, Gianni Medici, Giuseppe Addobbati, Paolo Figlia, Fred Coplan.
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ArgumentoRamón es un colono mexicano que va a sufrir en sus propias carnes el enfrentamiento existente entre agricultores y ganaderos en su región ya que, tras ser asaltado y robado, su padre es asesinado y su granja incendiada por los hombres de Barret, el magnate local dueño de una importante ganadería. 
Herido en un enfrentamiento con uno de los hombres de éste, será cuidado por un pistolero al que involuntariamente había salvado la vida llamado Rezza, por lo que una vez curado le pedirá que le instruya en el manejo de las armas con el único objeto de vengarse de Barret. 
Entre ambos hombres solitarios surgirá una sincera amistad que el destino se encargará de poner a prueba.
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Mi opiniónMediocre pero francamente simpático y muy curioso spaguetti western.
"Simpático" no porque sea de cachondeo, ya que es muy seria, no una parodia. No hay humor y sí aspectos que se deben tener en cuenta y que tienen calidad.
Una de ellas son los diálogos, sobre todo entre el pistolero y el protagonista. Las enseñanzas, los consejos que le da para llegar a ser un buen pistolero, o al menos, un pistolero vivo.
Algún ejemplo sería:

- Cuando veas a tu contrincante que da un paso hacia tí es que tiene miedo. Si da dos es que está indeciso, y si da tres es que te va a matar.

O este otro: 

"Hay que cargar el arma no cuando esté descargado, sino cuando te queda una bala, así, al menos tendrás una oportunidad".




Amén de explicaciones sobre lo que significa el ser un pistolero, el muro que se crea en cuanto se mata al primer hombre, entre él mismo y la sociedad, que le temerá, pero no querrá.

También hay apartados técnicos de gran calidad, como la preciosa fotografía a cargo de Angelo Filippini, y la bonita música, de Roberto Pregadio, muy bien orquestada y con sintonía de guitarra muy meritoria.
Las interpretaciones son más bien normales, pero existen las  justas escenas de acción que se adecúan a la historia, sin abusar de ella, sin ser demasiado gratuitas, cosa que es marca de la casa de los spaguettis.
Aquí hay un evidente gusto estético y una dignidad tonal y de fondo que hace resulte digno y honesto para con el espectador, sin darle gato por liebre.
Al final convence, pues no se puede decir que sea una buena película, pero sí que resulta en todo momento entretenida y la intriga sobre cómo finalizará se mantiene sin esfuerzo hasta el final. Por cierto, un final quizás no muy creíble, algo facilón, pero bueno, se puede perdonar.