domingo, septiembre 25, 2016

YO, DANIEL BLAKE (I, Daniel Blake) (Reino Unido (U.K.), 2016) Social, Drama






Director: Ken Loach
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Intérpretes Principales Dave Johns, Hayley Squires, Natalie Ann Jamieson,, Micky McGregor, Colin Coombs, Bryn Jones, Mick Laffey, Dylan McKiernan, John Sumner, Briana Shann, Rob Kirtley.
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ArgumentoPor primera vez en su vida, víctima de problemas cardiacos, Daniel Blake, carpintero inglés de 59 años, se ve obligado a acudir a las ayudas sociales. Sin embargo, a pesar de que el médico le ha prohibido trabajar, la administración le obliga a buscar un empleo si no desea recibir una sanción. En el transcurso de sus citas al “job center”, Daniel se cruza con Rachel, una madre soltera de dos niños que tuvo que aceptar un alojamiento a 450 km de su ciudad para evitar que la envíen a un hogar de acogida. Prisioneros de la maraña de aberraciones administrativas actuales de Gran Bretaña, Daniel y Rachel intentarán ayudarse mutuamente.
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Mi opiniónPelícula ganadora de la Palma de Oro en el último Festival de cine internacional de Cannes 2016, y ganadora también del reciente Festival de Cine Internacional de Cine de Donostia 2016 del Prestigioso Premio del Público.
Se trata de un excelente film, brillantemente dirigido por el maestro Loach y que, gracias a un estupendo, conciso (siempre va al grano) guión de Paul Laverty, colaborador habitual, emociona e irrita al público a partes iguales.
La lucha por un hombre trabajador, contra la Administración, por intentar conseguir (sin éxito) unas ayudas sociales legales y justas, es a veces mostrada con un poco de humor (las tecnologías actuales en manos de un trabajador de edad media que nunca las ha utilizado en su trabajo y vida normal), pero también de forma dura, inclemente, dolorosa, con las actuaciones laborales de los trabajadores de la Administración, todo legalistas, seguidores de normas ultraestrictas que no dan cabida a la más mínima humanidad. 



Quizás en este sentido se cargan demasiado las tintas en esos empleados que parecen robots sin sentimientos, con un guión en su cerebro, sin capacidad de pensar, de empatizar con sus semejantes.
Un film, de esos a los que se les suele denominar "necesarios", que nos hace reflexionar acerca del mundo en el que vivimos, el que, me temo, entre todos hemos contribuido a construir.