domingo, diciembre 25, 2016

JOE, CIUDADANO AMERICANO (Joe) (USA, 1979) Thriller, Social







Director: John G. Avildsen
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Intérpretes PrincipalesPeter Boyle (1, 2), Dennis Patrick, Susan Sarandon (1, 2, 3, 4, 5, 6, 7), Audrey Caire, K Callan, Patrick McDermott.
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ArgumentoBill es un rico hombre de negocios con una mancha en su vida que le tortura: el novio de su hija, un "camello" con el que pronto se enfrentará con trágicas consecuencias que le llevarán a conocer a Joe Curran, un obrero fascista con quien comenzará una extraña relación.
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Mi comentarioDurísimo alegado antifascista, en una época donde Richard Nixon era el Presidente de los Estados Unidos y hechos como la Guerra del Vietnam, el resurgir y auge de movimientos como los hippies, la libertad sexual y la droga dura, además de la equiparación racial, con los negros equiparándose a los blancos en cuanto a derechos, cambiaban los hechos,


usos y costumbres de una sociedad donde los jóvenes por una parte conectaban con la nueva época, y ciudadanos como el Joe (en la época presente hubiera votado con entusiasmo por Donald Trump) de este inclemente film rechazaban, creyendo que con estos movimientos y cambios sociales, la (su) Nación se iría al carajo.
Una cinta con un sólido guión a cargo del gran Norman Wexler, que estuvo Nominado al Óscar ese año, y con estupendas interpretaciones.
Los diálogos, secos, cortantes, lacerantes, haciendo hincapié en todo lo citado anteriormente, en medio de un clímax envolvente, enfermizo, con una situación de


thriller, de intriga criminal, hacen de esta cinta que sea de gran calidad e interés, finalizando de forma... en fin, no se puede contar, naturalmente, pero que deja al espectador pegado a su butaca.
No, no es esta película para todos los gustos debido a su dureza argumental, su aspereza tonal, aunque la puesta en escena no pueda ser más elegante y sofisticada, pero al final la cinta no es precisamente la alegría de la huerta. Te deja jodido, y al finalizar reflexionas sobre todo lo visto y oído, no olvidándola con facilidad, más bien todo lo contrario, pese a nuestros esfuerzos.