domingo, julio 08, 2007

FANTASMA VA AL OESTE, EL (Ghost Goes West, the) (USA, 1936) Comedia Fantástica

Director: René Clair.
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Intérpretes Principales: Robert Donat, Jean Parker. Eugene Pallette. Elsa Lanchester. Ralph Bunker.
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Argumento: En el siglo XVII, el hijo de Lord Glourie debe enfrentarse a alguien de una saga rival, pues han dicho de ellos que son unos cobardes.
El lord solo quiere amar a las mujeres y eso de ir a la guerra no le va.
Allí, en la contienda contra los ingleses, se topará con los miembros de la saga rival, muriendo en un torpe incidente.
Al no haber podido reestablecer el honor familiar, su padre, también fallecido, le conmina a vagar por los siglos de los siglos amén, hasta que se tope con algún miembro de sus rivales y le haga correr de miedo y decir que un Glourie puede con 40 de ellos.
Ya en el siglo XX, una bonita joven neoyorkina ve el castillo y le conmina a su padre, un hombre riquísimo a comprarlo.
Hablan con el único descendiente de los Glourie que queda y trasladan piedra a piedra el castillo a Nueva York.
Los jóvenes están enamorados, pero no se atreven a confesárselo. Pero el fantasma de los Glourie estará allí para arreglarlo todo...si puede y tiene valor.
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Mi opinión. Simpática, aunque claramente menor comedia fantástica del gran René Clair.
Se trata de una cinta agradable de ver, pero muy facilona y no demasiado imaginativa.

Más allá de su fantástico argumento, que podría y debería haber dado bastante más de sí, no hay nada destacable, si exceptuamos las interpretaciones de su protagonista, el siempre excelente y hoy olvidado Robert Donat y, sobre todo, del siempre soberbio Eugene Pallette, el actor preferido de nuestro Fernando Trueba. Ambos están exquisitos.




El resto del film es mejorable y bastante discreto, aunque hay algún momento romántico entre el protagonista, ya sea fantasma, ya terrenal, y la chica de la peli. Y también otro irónico, cuando el fantasma asiste impávido a un tiroteo en los muelles, entre al hampa y la policía. Ante el tremendo tiroteo le dice a su padre que no le gusta América y que es peor que el primer día de la batalla contra los ingleses donde murió.
Pero, repito, deja un sabor un tanto agridulce pues entretiene, pero no deja huella.