martes, junio 03, 2008

APOCALIPSIS JOE (Uomo chiamato Apocalisse Joe, Un) (España, Italia; 1971) Spaguetti Western

Director: Leopoldo Savona
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Íntérpretes Principales: Anthony Steffen, Eduardo Fajardo. Mary Paz Pondal. Stelio Candelli. Fernando Cerulli. Fernando Bilbao. Giulio Baraghin.
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Argumento: Joe es un actor dramático, que se dedica a ir de pueblo en pueblo en una carreta, representando para las buenas gentes de cada lugar, obras de William Shakespeare, sobre todo "Hamlet".
Un día, mientras representa dicha obra, es atacado por cinco hermanos que se la tienen jurada, obligándose a matarles a tiros. Es, además de un frustrado actor, un gran tirador.
Sacado de la cárcel por su implacable tía, recibe de esta una comunicación donde un tío lejano le ha legado antes de morir una mina de cobre en un alejado pueblo.
Trasladado allí, descubre que la mina la ha ocupado un desalmado, que junto con su numerosa banda de pistoleros asesinos, se dedica a explotar la mina tratando a sus trabajadores brutalmente.
Joe le pedirá amablemente que abandone la mina, pues suya es legalmente, pero el criminal le dirá que nainas y comenzará la feroz lucha que salpicará al corrupto sheriff del lugar y a sus buenas pero acobardadas gentes
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Mi opinión:

"- Busco a Spencer (por decir un nombre).
- Créame, amigo, es mejor perderse que encontrarle
"

Cansino spaguetti western que resulta un considerable aburrimiento.
No dura demasiado pero acaba siendo inteeeerrrminable.
Sobre todo porque la realización no puede ser más plana, las interpretaciones más vulgares (sobresale positivamente entre ellas la del "malvado" Eduardo Fajardo (su personaje es malvado, no él), con lo que todo está dicho sobre este punto.
Las situaciones son repetitivas, con un humor chusco y puesta en escena carente de la más mínima imaginación, aunque haya alguna cosita que invita a la sonrisa, pero más porque en medio de tanta mediocridad, se le busca a toda costa algún mérito.



Lo peor de todo es que, tras dos tercios de vulgaridad y aburrimiento, todavía hay que soportar nada menos que media hora de tiroteo final, que acaba por despacharrangar al espectador. Aquí, todo son tiros, muertos y explosiones, pero que nadie piense que está bien rodada la violencia, la acción, sino que todo es más de lo mismo.
En fin, que es bastante menos que mediocre y francamente, creo que su visión puede excusarse para hacer cualquier otra cosa.
Menos mal que la música de Bruno Nicolai, como es costumbre, es marchosa y bonita, (aunque muy repetitiva).