domingo, junio 01, 2008

OTRO AMOR, EL (Other Love, the) (USA, 1947) Drama Romántico

Director: André de Toth
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Intérpretes Principales: Barbara Stanwyck. David Niven. Richard Conte. Gilbert Roland. Joan Lorring. Lénore Aubert. Maria Palmer. Natalie Schafer. Edward Ashley. Richard Hale.
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Mi opinión: Una famosa pianista ingresa momentáneamente para una revisión, en un famoso y prestigioso hospital de Suiza, situado en lo alto de las montañas.
Allí conoce a su médico, un elegante y sofisticado, amén de muy educado hombre, que le dice que no tiene nada grave, pero que debe guardar absoluto reposo durante un tiempo.
El hecho es que ambos comienzan a gustarse más de lo debido, pero a la mujer le revienta que él se ocupe más de su salud que de ella como mujer.
Ante esto, durante una excursión al pueblo más cercano, conoce a un famoso piloto de coches, absolutamente distinto al rígido doctor. Le va la buena vida, los placeres, las mujeres y los viajes, además del juego en los casinos de Mónaco. Le convence a la paciente de que se vaya con ella a vivir la vida, sin saber de dónde y qué tiene ella.
El doctor, a sabiendas de que en realidad ella está gravemente enferma del corazòn, tratará de encontrarla y hacer que entre en razón
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Mi opinión: Sofisticado drama romántico, donde el amor y la muerte caminan al lado de la protagonista del filme, conformando una amalgama de sentimientos contradictorios que hace que los personajes sufran más de lo debido.
La película es bonita, así, sin más, por estar bien hecha, bien rodada, sin mucha imaginación por André de Toth, un estimable director que en otros géneros sí brilló, como el western, cine bélico e incluso el de terror.
Aquí se limita a filmar con buen pulso, pero sin brillar, un buen libreto de nada menos Erich María Remarque, insigne autor de "Sin novedad en el frente".
La cinta se deja ver sin más, causando un aceptable sabor de boca, pero dejando un poso de insatisfacción, no en vano se nota que en la obra escrita había buenos mimbres para haber logrado algo más que un bonito pero muy lejano recuerdo en el tiempo una vez vista.


Escenas como el diálogo entre la protagonista y el doctor, una vez ella sabe lo grave que en realidad está y le espeta al doc que trata a sus pacientes no como seres humanos, sino como máquinas a las que hay que arreglar.
O aquella otra, con un soberbio empleo de la luz, en la que la misma mujer utiliza la puerta trasera del hospital con una llave de seguridad que le han prestado, y se da de bruces con la puerta de la morgue, justo cuando dos trabajadores introducen el cuerpo de un cadáver. La toma muestra a la protagonista con un reflejo de luz semejante a los estupendos films de terror de la Universal y R.K.O. de la buena época de Hollywood.
Pero el resto es más convencional, no mediocre, siempre en un buen tono dramático, pero que denota que no se ha echado el resto, posiblemente por la impericia de De Toth en esta clase de resgistros
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