domingo, agosto 16, 2009

ENEMIGOS PÚBLICOS (Public enemies) (USA, 2009) Negro (Gángsters). Media: 6,33


Director: Michael Mann
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Intérpretes Principales: Johnny Depp, Christian Bale, Marion Cotillard, James Russo. David Wenham, Christian Stolte.
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Argumento: La historia comienza en el año 1933, en Indiana, donde John Dillinger está a punto de ser recluido en una penitenciaría. Pero sólo es un plan suyo, perfecto como todos, ideado para liberar a antiguos compañeros de celda.
Una vez en libertad, formarán un temible grupo de fueras de la Ley, especializados en robos a bancos, justo cuando el país responsabiliza a los bancos del desatre del gran crack bursátil.
Para mucho/as será una especie de héroe, de Robin Hood, para otros el Enemigo Público Número 1. Sobre todo para el recién creado FBI a cargo del inefable J. Edgard Hoover
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Mi opinión: Excelente film de Michael Mann, sin duda el mejor de toda su filmografía, donde abundan interesantes títulos (prácticamente todos), pero también muy irregulares, sobre todo en su ritmo interno.
En esta ocasión todo funciona como un reloj suizo, un mecanismo de relojería, donde nada falla ni rechina, consiguiéndose pues una cinta enormemente entretenida y amena que apenas denota las dos horas y veinte minutos que dura. Se hace corta y eso es su mayor logro, que gusta de principio a fin.
Y es que el guión es perfecto, sin fisuras de ningún tipo, mezclándose sabiamente los momentos espectaculares (soberbias las escenas de acción, que constituyen tres cuartas partes del film), con las más intimistas, a cargo de la relación amorosa entre John Dillinger y su chica "francesa" (maravillosa
Marion Cotillard, sobre todo en la escena del interrogatorio y en el precioso y conmovedor epílogo).


El aspecto técnico también es de recibo, con una composición magistral en la banda sonora, una exquisita fotografía y un nervioso montaje que le otorga gran fuerza dramática a sus violentas escenas donde los fusiles y metralletas hacen saber sus poderosas razones.
Buenas interpretaciones.
En otro orden cosas, que no lo hago constar como algo negativo perse, es el polémico o por lo menos discutido punto de vista que los autores del film tienen sobre la personalidad de Dillinger.
En esta ocasión aparece como bastante buena persona, con un código de conducta interno prácticamente intachable, si dejamos aparte su afición por los robos a los bancos. Pero, en cada ocasión que alguien de su banda asesina a sangre fría a alguna persona, aparece el propio Dillinger como algo no solamente ajeno sino contrario, Es decir, que según la película si por él fuera no habrían matado a nadie. Ni es razonable ni creíble.
Pero bueno, pelillos a la mar, pues esto no menoscaba la gran calidad que esta cinta tiene, donde por méritos propios se ha colado como una de las mejores del género negro de gángsters
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