sábado, diciembre 12, 2009

JUEGOS SECRETOS (Little Children) (USA, 2006) Drama. Media: 7,05


Director: Todd Field
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Intérpretes Principales: Kate Winslet, Patrick Wilson, Jennifer Connelly. Gregg Edelman, Sadie Goldstein. Ty Simpkins. Noah Emmerich. Jackie Earle Haley.
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Argumento: En un barrio residencial de una gran ciudad, las esposas llevan a sus hijitos al parque, y hablan y hablan de vanalidades cotidianas. También está Sarah, joven esposa y madre, bastante insatisfecha con su vida marital.
Las mujeres hablan y hablan de un padre de familia que lleva a su hijo al parque y no habla con nadie. Lo que sucede es que ninguna se atreve a acercársele pues es guapísimo y está buenísimo.
La joven madre, que apenas habla con el resto de mujeres, entabla conversación con el padre y entre ellos surge una amistad no exenta de connotaciones sexuales. Pero ambos no se atreven a traspasar la frontera.
Sin embargo, un día sí lo hacen y tienen varias relaciones sexuales. Se convertirán en amantes, mientras en el barrio aparecen carteles advirtiendo de que un depravado sexual ha sido excarcelado y vive por allí
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Mi opinión: "La belleza no lo es todo".

Buena película de Todd Field, que sigue diseccionando la realidad cotidiana de la clase media estadounidense.
Y lo hace de forma atractiva y bastante entretenida, siendo muy duro con el conservadurismo, la intolerancia y la hipocresía social.
La pena es que la cinta dura algo más de dos horas y se nota. No porque el interés decaiga, que no lo hace pero sí porque el ritmo impreso decae en su segunda mitad, pues la primera hora es antológica, mostrándose poco a poco la relación de los dos protagonistas y su entramado familiar y de amistad con el resto de vecinos. Así como la presentación en la historia, vigorosa y espléndidamente dramática del ex-exibicionista (excelente la larga escena de la piscina).



Más tarde, empero, asistimos a unos minutos un tanto parsimoniosos aunque necesarios para el devenir de la historia, donde se ralentizan los acontecimientos.
Pero en líneas generales, Field consigue una buena obra, muy estimable, con brillantes interpretaciones (
Jackie Earle Haley, prácticamente desconocido estuvo nominado al Óscar al mejor actor de reparto), de verdadero carácter antropológico, donde las pasiones y sentimientos humanos más profundos se nos describen con naturalidad, golpeando no obstante en la moralidad de cada uno, y no siendo benevolente para casi ningún personaje, aunque, y esto pudiera ser tomado por discutible, el final sea bastante conservador y algo light para lo que se había visto y oído hasta entonces. Pero ¿porqué no? Al fin y al cabo, no somos más que seres humanos, con constantes contradicciones.