jueves, marzo 11, 2010

AUSENTES (España, 2005) Intriga, Terror Psicológico. Media: 7,3




Director: Daniel Calparsoro
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Intérpretes Principales: Ariadna Gil, Jordi Mollà, Nacho Pérez. Omar Muñoz. Mar Sodupe. Àlex Brendemühl, Félix Granado.
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Argumento: Una familia compuesta por matrimonio joven y dos hijos, uno casi adolescente y el otro más jovencito, se trasladan desde la gran ciudad, donde la madre no logra encontrar trabajo, sobre todo por tener ya cumplidos los 35 años, a una urbanización a las afueras de la capital.
Allí se supone serán felices y su suerte cambiará, pero lo cierto es que, desde la llegada, la madre sentirá la presencia de seres fantasmales y comprobará cómo todo y todos se ponen en su contra.
Además, en la urbanización no hay nadie, o al menos ella no ve a nadie.
El marido comenzará inyectarle medicamentos debido a su preocupante estado mental
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Mi opinión: Película de Daniel Calparsoro que supuso una gran decepción en su día, a pesar de que no se puede denostar el trabajo expuesto en ella.
Está, a nivel industrial, francamente bien, con una excelente fotografía, estimable banda sonora, y una gran y muy esforzada interpretación de Ariadna Gil en su nada fácil personaje.
Sin embargo, la cinta acaba por no convencer, y no estoy seguro de si es por la dirección de Calparsoro o porque el guión, escrito al alimón por el propio realizador y por el escritor y director Ray Loriga, no acaba de cuajar del todo.
La cinta, corta en duración, tal y como está concebida, podría y debería incluso haber sido más corta. Hay más metraje del necesario para la historia que cuenta, hasta el punto de que, tal y como la vemos en pantalla, habría sido deseable un mediometraje o incluso un corto algo largo.
Momentos en que se dora la píldora, alargando situaciones que son efectistas pero no eficaces, y otros algo innecesarios dramáticamente hablando, hacen que "Ausentes" esté por debajo de lo que se esperaba de ella.
No obstante, y más allá de su dudoso final y de que este convenza al espectador, sí que debe aceptarse de que está bien hecha y de que consigue que el interés no decaiga, aunque existan momentos en los que parece que no irá muy allá.
En definitiva, que no está mal, pero desde luego tampoco está bien. Mejorable al cien por cien
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