miércoles, octubre 21, 2015

MAD MAX: FURY ROAD (Mad Max: Furia en la carretera) (Australia, 2015) Acción, Post-Apocalíptica, Western Futurista, Catastrofista, Anticipación





Director: George Miller
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Intérpretes PrincipalesTom Hardy, Charlize Theron, Nicholas Hoult, Hugh Keays-Byrne, Angus Sampson, Zoë Kravitz, Rosie Huntington-Whiteley, Nathan Jones, Riley Keough, Abbey Lee, Courtney Eaton, Josh Helman, Megan Gale, Melissa Jaffer, Stephen Dunlevy.
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ArgumentoPerseguido por su turbulento pasado, Mad Max cree que la mejor forma de sobrevivir es ir solo por el mundo. 
Sin embargo, se ve arrastrado a formar parte de un grupo que huye a través del desierto en un War Rig conducido por una Emperatriz de élite: Furiosa. Escapan de una Ciudadela tiranizada por Immortan Joe, a quien han arrebatado algo irreemplazable. Enfurecido, el Señor de la Guerra moviliza a todas sus bandas y persigue implacablemente a los rebeldes en una "guerra de la carretera" de altas revoluciones... 
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Mi opiniónComo dicen las críticas escritas al comienzo de sus disertaciones: "cuarta entrega de la saga post-apocalíptica que resucita la trilogía que a principios de los ochenta protagonizó Mel Gibson".
Y lo hace de forma sorprendente, sobre todo teniendo en cuenta que su realizador, el mismo de las antiguas, tiene más de setenta años.
Y es que tiene muchísima fuerza, un ritmo impecable e implacable.
Es un western futurista, qué duda cabe, con casi todas sus constantes, comenzando por el protagonista masculino (el femenino no le va a la zaga...), un auténtico cowboy post-apocalíptico, que desea estar solo sin tocar los huevos a nadie, pero sobre todo sin que se los toquen a él. Pero, como todo héroe que se precie tomará partido, muy a su pesar, por los débiles, por los necesitados, contra los malvados, contra "los malos" en definitiva.




Todo ello sin casi ningún descanso, tanto para los personajes como para el espectador, que desde el comienzo se monta en una montaña rusa desbocada, sin frenos y cuesta abajo.
Una cinta adrenalítica, maravillosamente realizada, con una impresionante y a ratos preciosa música a cargo de Junkie XL, y unas buenas interpretaciones.
Además, existen excelentes personajes, que uno los hace suyos, como el estupendamente encarnado por el joven Nicholas Hoult, que de odioso llega a ser conmovedor.
Una muy buena película, ganadora, eso sí, sorprendentemente, del premio FIPRESCI al mejor largometraje del año. No digo que no lo mereciera, solo que resulta sorprendente pues se le suele otorgar a cintas de contenido social, político, histórico, preferentemente.