domingo, marzo 13, 2016

LEY DEL MERCADO, LA (Loi du marché, la) (Francia, 2015) Social, Drama






Director: Stéphane Brizé
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Intérpretes PrincipalesVincent Lindon, Yves Ory, Karine De Mirbeck, Matthieu Schaller, Xavier Mathieu, Noël Mairot, Catherine Saint- Bonnet, Roland Thomin.
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ArgumentoDespués de 20 meses en el paro, Thierry, un hombre de 51 años, encuentra un nuevo trabajo, pero pronto tendrá que enfrentarse a un dilema moral: ¿puede aceptar cualquier cosa con tal de conservar su trabajo? 
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Mi comentarioEstupendo film francés de género eminentemente social, pues es un melodrama, real como la vida misma, enmarcado en una sociedad, la actual, donde, principalmente debido a la maldita crisis que estamos todavía padeciendo, está desapareciendo la humanidad, la empatía, la confianza, intrínseca, que se la supone, en el ser humano, en el semejante. Ahora nos hemos vuelto seres insensibles, egoístas, temerosos o incluso cobardes, por miedo a perder nuestros empleos, aunque esto conlleve la insensibilidad.



Soberbiamente dirigido por Stéphane Brizé, de forma aparentemente distante para con su doloridos personajes, sobre todo el protagonista, establece un mosaico de situaciones cotidianas que reflejan cómo es el mercado laboral hoy en día, metido de hoz y coz en el capitalismo más salvaje. El hombre aquí, es un lobo para el hombre.
Dura, inclemente, de rabiosa actualidad, con magistral interpretación de Vincent Lindon, inconmensurable en su papel de persona atribulada, triste, que no desea más que conseguir un empleo digno para mantener a su querida familia y a su propia dignidad, dignidad que en su tercio final se va viendo resquebrajada, teniendo que tomar una difícil decisión.



En todo momento interesantísima y, lo que es mejor en una película, muy entretenida, tiene momentos también donde uno/a se puede cabrear, sentir dolido, como me ocurrió a mí en la larga escena de la caravana, cuando el protagonista está a punto de vendérsela a una pareja con quien había establecido contacto por Internet. A mí me ocurrió algo semejante cuando fui a ultimar la venta de un piso con la dueña, pero la cosa ocurrió justo al revés. En fin, de vergüenza ajena.
Un film muy bueno, con el que Lindon ha conseguido varios premios, como el César a la mejor interpretación.