martes, agosto 23, 2016

DESTRUCCIÓN DE CORINTO, LA (Il conquistatore di Corinto) (Italia, Francia; 1961) Péplum






Director: Mario Costa
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Intérpretes PrincipalesJacques Sernas, John Drew Barrymore, Geneviève Grad, Gianna Maria Canale, Gordon Mitchell, Gianni Santuccio, Nando Tamberlani, Ivano Staccioli, Andrea Fantasia, Gianni Solaro.
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ArgumentoEl centurión romano Caius Vincius llega a Corinto en misión diplomática. 
Al cabo de poco tiempo, se encontrará con el alzamiento de los partidarios de la independencia griega. 
Pero eso no es todo, Vincius está perdidamente enamorado de una mujer que resulta ser la hija del líder contrario a Roma. 
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Mi opiniónApagadillo péplum, co-producido entre Italia (la producción), y Francia (la co), que no tiene malos diálogos y contiene interesantes apuntes "políticos", en cuanto a cómo los poderosos de un lugar, provocan una guerra que puede llevar a la destrucción de los suyos, en aras de la libertad y la indepencia. Cuestión nada baladí, que invita a la reflexión acerca de su conveniencia, de su ética (nada extrapolable a cuestiones patrias del siglo XXI, de candente actualidad, ¡ojo!).
Dejando esto aparte, que tampoco es lo más importante en la cinta, esta no puede ser más mediocre por cuanto, precisamente por tener buenos mimbres, no logra trascender ni llegar más alto, ni siquiera igualar, a otros títulos del péplum europeo (por tanto, ni hablar de compararla con las películas "de romanos" estadounidenses).



Se centra más en la parte romántica, sin fuerza, y contiene muchos tópicos, con la lagartona de turno (encarnada por la bella Gianna María Canale), el malvado ambicioso (un John Drew Barrymore esforzado en su papel), y, repito, la parejita de enamorados tratando de salvar su amor en medio del caos y la destrucción de una guerra desigual.
Muchos extras en las escasísimas batallas y poco más que contar.
Lo cierto es que, tras haber leído por ahí que este film tiene marchamo de digno, tengo que decir que sí, de acuerdo, digno y honesto, pero escasamente ameno y olvidable cien por cien.
Para mi gusto, decepcionante. Entre otros diversos motivos, algunos ya expuestos anteriormente, algunas escenas son en verdad incongruentes, como la forma en la que entran los romanos a Corinto.
De lo bien que le queda la faldita a la sosa pero bonita Geneviéve Grad, no hablo.