martes, septiembre 27, 2016

IKARI (Rage) (Japón, 2016) Policíaco, Psycho killer






Director: Lee Sang-il
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Intérpretes PrincipalesKen Watanabe (1, 2), Ken'ichi Matsuyama, Satoshi Tsumabuki, Takahiro Miura, Aoi Miyazaki, Masaki Okada, Hikari Mitsushima, Eri Fukatsu, Pierre Taki, Kirin Kiki, Suzu Hirose, Gô Ayano, Chizuru Ikewaki, Akira Emoto, Mirai Moriyama.
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ArgumentoEn una de las paredes de una habitación donde encuentran unos cuerpos brutalmente asesinados, aparece la palabra “ira” escrita con la sangre de las víctimas. 
Un año después, todavía no han encontrado al asesino. 
El caso erosiona la capacidad de la gente para confiar en los demás, especialmente la de tres parejas en una pequeña población pesquera, en Tokio y en Okinawa, que acaban de entablar amistad con una persona de pasado misterioso. 
Más allá de la confianza está la ira, una emoción que tiende a convertirse en violenta y a revelar de un modo imprevisible el misterio que se esconde tras un asesinato.
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Mi opiniónTurbia película japonesa de intriga, con posible psycho killer al fondo, que teje una enmarañada historia donde convergen diversos personajes, pero de forma poco clara, muy irregular, dejando anonadado al espectador, que no se entera durante gran parte de la proyección de la misa la media.
Es un galimatías de mucho cuidado, aunque por separado se entienda todo, pero junto, para dar cohesión a la trama, para aclarar la historia, el argumento, queda cojo y al final el espectador se siente incómodo pues no entiende mucho lo que está viendo.
Además, la peli es larga en metraje, lo que contribuye a la sensación de hartazgo.



Y es una pena porque no está mal el intento y el fondo, las dudas que en la buena gente ocasiona el parecido con un asesino, comenzando las desconfianzas, el miedo...
Las interpretaciones son buenas, con un Ken Watanabe muy lejos de sus composiciones habituales, pues aquí está envejecido, pasivo, superado por las circunstancias aunque queriendo hacer las cosas bien, ser honesto en suma. Un buen papel que queda, me temo, en agua de borrajas por culpa del desaguisado de la narración, muy enmarañada.
Buena fotografía y poco más.